Romance del viejo

No busques por la mañana

lo que en la noche se encuentra.

Por las mañanas, trabajo;

para la noche, las juergas.

Poco madruga el pecado,

aunque a veces te despiertas

con los recuerdos nocturnos

y sin darte cuenta pecas.

Van transcurriendo las horas.

¿Mediodía? Una paella.

Y acaso, puede que peques

nuevamente en una siesta.

Pero eso es cosa de mozos

o aún de maduros, mas llega

con la vejez un momento

que en lugar de pecar rezas.

Y que nadie me presuma

porque lo sé a ciencia cierta.

En otras cosas me ganan,

en ésta tengo experiencia.

A quien diga lo contrario

le pido que no me mienta,

Que se acaban los cartuchos

y te falla la escopeta.

Entonces tomas la vida

de otra singular manera:

Más tranquila y relajada,

con más calma y más paciencia.

Queda mucho por delante

si Dios quiere. Habrá poemas

por escribir y lecturas

que ayer te dejaste a medias.

Música que no escuchaste

por ir siempre a toda mecha

y hasta podrías contar

tu vida en una novela.

Lo importante, estar a gusto;

gozar la vida, que es bella,

y cuando arribe la Parca…

¡Pues con ella a hacer puñetas!

El patrimonio de Sus Señorías - El villano en su rincón

Todos conocemos el significado de la palabra patrimonio: Unos bienes que se poseen o bien por haber sido adquiridos o heredados o por cualquier otra circunstancia legal y que forman parte de la fortuna personal de un individuo.

Hace unos días que los señores diputados de esta Nación los han hecho públicos, para el general conocimiento de todos los ciudadanos. Y resulta que hay muchos de ellos que poseen un patrimonio cercano o superior al millón de euros, viviendo como viven en un país que tiene más de cuatro millones de parados y en el que se considera que si un esposo cobra de jubilación más de 8.000 euros anuales su esposa, aunque tenga un 70% de grado de minusvalía, no tiene derecho a pensión alguna por ello. Se conoce que esa cifra es superior al umbral de la pobreza, según Sus Señorías.

Pues me parece muy bien que lo consideren de esa forma, en tanto ellos disfrutan de coches oficiales lujosos y de unos sueldos en algunos casos superiores a los 30.000 euros mensuales. Pero me gustaría poder hacerles una simple pregunta: ¿Esos patrimonios millonarios de dónde han salido y cómo los han logrado? Me contestaba ayer un amigo que como no gastan nada de su salario es que lo ahorran y que de ahí proviene. Pero, ¿no se supone que el sueldo que perciben es para que vivan dignamente, ostentando un nivel de vida correspondiente a uno de los llamados “Padres de la Patria”? Luego, si no todo, gran parte de esa cantidad tendrían que gastársela aunque solamente fuera por razones de su cargo. No se puede pretender que un congresista tenga que recurrir a lo que hubo de hacer la viuda del gran Winston Churchill para sobrevivir: Vender los cuadros de su difunto esposo. Hasta que la Corona Británica previno el caso. No, por el mero hecho de haber salido elegidos aunque sea en listas cerradas y muchas veces gracias al simple favoritismo partidario, deben representar dignamente a España como ésta se merece y por tanto deben cobrar unos emolumentos que les permitan hacerlo. Pero por lo visto es que aquí les sobra tanto o estos señores son tan ahorrativos que se da el caso peregrino de que Alfredo Pérez Rubalcaba tenga un millón de euros en efectivo más algunos otros bienes y de que Mariano Rajoy le vaya más o menos a la zaga, sin haber hecho ningún otro trabajo que dedicarse a la Política.

Para colmo, es bien sabido que muchos de estos personajes no pasarían de ser meros auxiliares administrativos o – con suerte – Jefes de Negociado si trabajasen en la empresa privada. Léase, y lo digo a las claras, personas como Leyre Pajín o Bibiana Aído puesto que no existen por estos lares exámenes para ser o haber sido ministros. Y si un electricista, como lo era Corcuera, puede llegar a ser Ministro del Interior gracias a militar en el PSOE cualquier licenciado en la materia que fuere puede ser Presidente del Gobierno. No hace falta que sea economista, con tener labia y presencia ya basta.

Díganme, señores congresistas, ¿esos patrimonios, a veces escandalosos, han salido únicamente de lo que han ahorrado de sus sueldos? Pues si son tan buenos economistas no entiendo cómo han permitido que España se encuentre en la situación económica en la que se encuentra. ¡Son ustedes unos magos de las finanzas! Pero con el pan de los pobres no se juega ni se hace magia.

¡Hasta pronto!

Mi primer beso

Ha venido esta noche a mi memoria,

no comprendo el porqué ni por qué causa

una tarde pasada en El Retiro,

empuñando los remos de una barca.

Una joven enfrente, una chiquilla,

no recuerdo ni cómo era su cara;

me parece era rubia, más lo dudo,

mi memoria comienza a ser ya flaca.

Además han pasado muchos años,

muchos remos surcaron esas aguas;

ha llovido lo suyo, aquel flequillo

que lucía es ahora ya una calva.

¿Y su nombre cuál era? ¡Sí me acuerdo!

Aún mi mente no llega a estar tan mala.

Puede ser que el primer verso escribiera

a esa moza tan bella y tan chulapa.

Dejé quietos los remos un instante

y sus manos tomé, tan delicadas,

acercando mis labios a los suyos…

¡Mi primer beso fue aquél el que le daba!

La mañana siguiente, de improviso,

recibí de un amigo una llamada;

Era quien me la había presentado

y, según me contó, todo era guasa.

Que si había un chaval con quien salía

a quien quiso encelar, que era una falsa.

Me contaba una historia de amoríos,

no entendí la mitad de sus palabras.

Esa tarde bajé de la academia,

era día de canto y había un aria

que por más que aprendérmela quería

no acertaba con dar la nota exacta.

Y en la calle la vi, sola, esperando.

Se acercó y me pidió la perdonara.

No supe qué decirle, le di un beso

y marché con la mente en la romanza.

¿Qué habrá sido de aquella madrileña?

¡A saber lo que fue de esa muchacha!

Lo que tengo muy clara es una cosa:

¡Que si yo hoy estoy calvo, peina canas!

Si supiera esta noche que mañana...

Si supiera esta noche que mañana

el control de mis nervios contendría

que transcurra la noche, llegue el día,

y amanezca a una hora más temprana.

 

Tengo miedo, confieso, y me entra gana

de decirles que no, pues la agonía

que me causa la angustia es solo mía.

De mis nervios se adueña y de ellos mana.

 

¿Dónde fue tanto arrojo y la bravura

de que siempre hice gala en mi existencia?

Nunca tuve temor a la aventura,

 

y pagué de un error su consecuencia.

Este mal que padezco tiene cura,

mas preciso es tener calma y paciencia.

SI TORNARA A SER JOVEN...

Si tornara a ser joven, imagino

una forma de ser muy diferente:

Más sensato, cabal y consecuente

y sabiendo elegir otro camino.

 

Pero estaba marcado mi Destino,

los ensueños giraban en mi mente

de manera alocada y solamente

pude ser como quiso fuera el sino.

 

Si volviera a nacer… Mas no es factible

y no quiero soñar ya que es en vano.

¿Otra vez existir? Es imposible,

 

no se sabe que nunca un ser humano

haya vuelto a vivir y no es posible

para mí resolver tremendo arcano.

LIBIA

El final de la guerra está cercano,

los disparos resuenan por las calles.

Los lamentos, los gritos y los ayes

son la eterna canción del ser humano.

 

La derrota llegó para el tirano,

van sirviendo los Medios los detalles.

Por los montes, los ríos y los valles

escondiéndose vaga, mas en vano.

 

¿Qué vendrá cuando acabe la contienda?

¿Habrá paz, una puerta a la esperanza?

Pocas veces el hombre tiene enmienda

 

y es seguro que busque la venganza.

Nadie puede existir que nos entienda,

aunque Dios nos forjó a Su semejanza.

 

 

Si me pongo a pensar...

Si me pongo a pensar a veces pienso

en mis tiempos de mozo, juveniles

y recuerdo mis juegos infantiles.

Era todo un soñar vivaz e intenso

 

Pero el sueño cesó, ya no hay incienso

que perfume mis tiernos veinte abriles.

Mis ideas de ayer, casi seniles;

mi vivir, más tranquilo y menos tenso.

 

Se acabó, al parecer, lo que se daba:

El amor, la ilusión y la alegría.

Todo aquello que empieza siempre acaba,

 

como sigue a la noche un nuevo día.

De la edad es el alma hoy ruin esclava,

condenada a sufrir larga agonía.

Dos personajes muy diferentes - El villano en su rincón

Hoy, 18 de agosto de 2011, todos los Medios de Comunicación tienen dos principales protagonistas sobre los que hablar. Y los dos, aun siendo muy distintos entre sí, acaparan casi exclusivamente la atención de todos los españoles y principalmente la de los madrileños.

El primero, y primordial, es Su Santidad Benedicto XVI que en esta mañana poco soleada ha arribado a la capital de España para presidir la Jornada Mundial de la Juventud. Deseada su presencia por gran parte de los habitantes de esta ciudad y denostada por unos pocos, su llegada ha estado llena de polémicas hasta entre quienes son partidarios de ella. Muchos opinan que en las actuales circunstancias económicas no está motivado efectuar unos gastos que consideran superfluos, pese a que se haya asegurado que no correrán a cargo del contribuyente sino que serán sufragados por los mismos peregrinos y por empresas comerciales que se han constituido en patrocinadores de esta Jornada. Otros han afirmado que esta visita proporcionará a la ciudad madrileña unos beneficios económicos importantes que, en principio, se tasaron en cien millones de euros y ya se ha afirmado que pueden alcanzar los doscientos cincuenta. Al final, ya veremos a cuánto ascienden estos ingresos si es que los hay y si no sucede como de costumbre que se quedan en nada o que se pierden por el camino como ha ocurrido habitualmente con otros eventos que han tenido lugar desde hace años: Juegos Olímpicos de Barcelona, Campeonato Mundial de Fútbol, Expo de Sevilla y otros de menor importancia, sobre los cuales también nos aseguraron que serían muy rentables y luego nos costaron el dinero a todos los españolitos.

Así opinan muchos de quienes están a favor. Aquellos que están en contra elevan sus protestas a extremos inverosímiles. - ¡Con mis impuestos, no! -, gritaba un joven de los que ahora se identifican con el Movimiento 15 –M.

- ¿Pero con cuáles impuestos tuyos, cernícalo, si jamás los has pagado porque nunca has dado un palo al agua? -, le respondió alguien. Y llevaba razón. Asimismo, acabo de contemplar las declaraciones de los portavoces de la Marcha llamada atea o laica que se produjo ayer tarde y que demostró una vez más la incompetencia de la señora Delegada del Gobierno en Madrid. Las palabras que he escuchado denotaban un odio visceral a todo lo que suene a católico, pronunciadas – naturalmente – por personajes del mundo del espectáculo que se declaran ateos y que militan o reciben subvenciones del actual Gobierno. Otro “éxito” de éste, a pesar de que todo el Ejecutivo – con su Presidente a la cabeza – hayan recibido cortésmente al Pontífice. No en vano es un Jefe de Estado y el representante de muchos millones de creyentes y es de suponer que pretenderán arañar algunos votos de ellos. Porque aunque la Constitución afirme que España es un país aconfesional la verdad es que una inmensa mayoría de sus habitantes siguen siendo católicos, aunque no sean practicantes.

Lo de la Delegada del Gobierno clama al cielo y demuestra una vez más la incapacidad de esa señora. Si a la mencionada marcha laica se le fija un trayecto no se puede consentir que sus manifestantes se aparten de él y que lleguen a las manos con los jóvenes cristianos en la Puerta del Sol. Derecho a realizarla lo tenían, pero dentro de los límites marcados y no a su aire. Por tanto, una vez más tuvo que intervenir la Policía y poner fin a los desmanes. Lo cual se podría haber evitado si desde un principio las órdenes hubiesen sido concretas, pero esa alta funcionaria no debe dar más de sí y por ello no llega a tanto.

Y el otro personaje al que me referí al principio no es otro que el entrenador del club de fútbol del Real Madrid, José Mourinho. Me perdonarán que los mezcle a ambos, pero la actualidad así lo reclama. Quizás consideren que no es justo comparar a todo un Sumo Pontífice con un individuo chulesco y de malos modales, pero ambos han sido los titulares de toda la Prensa y de todas las cadenas de radio y de televisión. Si la llegada del Papa puede ser mejor o peor acogida, la destitución del mencionado técnico es solicitada incluso por los más aficionados del equipo madrileño salvo por aquellos que son acérrimos partidarios de la violencia y de unos colores que siempre han representado a nuestro país dignamente y a los cuales Mourinho ha arrastrado a la vergüenza. El Real Madrid siempre ha sido un equipo señor y aun los que no eran partidarios suyos aplaudían su conducta elegante allá por donde iba. Desde que ha llegado este entrenador, cuyos éxitos no vamos a discutir aunque teniendo unas plantillas como las que él ha tenido en los equipos que ha dirigido otros profesionales también los obtendrían, ha debido implantar en el cerebro de algunos de sus jugadores la idea de que lo importante es la victoria a cualquier precio. Y si para ello es necesario dar toda la leña del mundo al rival, debe hacerse. El portugués no envía a sus muchachos solamente a jugar al fútbol, sino que también los manda a la guerra con tal de triunfar. Y si hay que partirle una  pierna a un contrario tiene jugadores dispuestos a hacerlo. Luego, si pierde, le mete el dedo en un ojo a un compañero de trabajo con menor fortuna que él y encima lo niega.

No voy a darle más publicidad a este personaje, ya se ha hablado bastante de él y más que se hablará. Pero cualquiera que se moleste en estudiar su trayectoria profesional deberá reconocer que cuanto digo es cierto, salvo que sea de idéntica calaña.

¡Bienvenido a Madrid, Benedicto XVI! ¡Vete ya de España, José Mourinho!

Hasta pronto.

Rencor que diez años dura...

Rencor que diez años dura

y la memoria alimenta

diré, aunque mucho lo sienta,

que no es rencor, que es locura.

 

Pues si en la mente perdura

y al corazón atormenta

es manjar que poco renta,

fruta vana e inmadura.

 

Desgraciado es quien lo siente

y en cada encuentro lo invoca:

Parece ser cual serpiente

 

que le surge por la boca.

A la más lúcida mente

tal sentimiento trastoca.

Esta tarde he entonado una romanza...

Esta tarde he entonado una romanza

que llevaba silbando todo el día.

Recordaba su alegre melodía,

pero apenas los versos. Y no es chanza.

 

Mi memoria hay momentos que no alcanza

a acordarse del cántico que un día

aprendí de corrido. Ya es tardía,

cada vez soy mayor, el tiempo avanza.

 

Pero al fin recordé la letra entera

y canté con vigor, con igual brío

que el que tuve en mi antigua primavera,

 

con la misma ilusión que siendo un crío.

¡Si tornar a aquel tiempo consiguiera!

Pero es loco ese empeño y es baldío.